lunes 6 de junio de 2011

La Civilización Minoica (3.000-1.600 a.C.)

"Creta es una tierra en mitad del vinoso mar, hermosa y fértil, bañada por todos los lados. Hay en ella muchos, innumerables hombres, y 90 ciudades. Una de esas ciudades es Cnoso, la grande, en la que reinó de adulto Minos" La Odisea, de Homero.

Según la mitología griega el Minotauro, monstruo con cabeza de toro y cuerpo de hombre, nació fruto de la infidelidad de la esposa del rey de Creta, Minos, con un toro.
El monstruo, desde entonces encerrado en un laberinto, era alimentado con 7 jóvenes y 7 doncellas traidas cada año desde Atenas pues las duras condiciones de paz tras concluir la guerra entre ambas ciudades incluía este tributo anual, hasta que el tercer año el hijo del rey de Atenas, Teseo, se ofreció a acompañar a las víctimas para acabar con el monstruo, encontrando la salida después gracias a un ovillo que había atado a la entrada del laberinto.
Pero al regresar a Atenas se olvidó de cambiar las velas negras del barco por velas blancas tal y como le había pedido su padre para reconocer que estaba vivo, por lo que el anciano y afligido Egeo se lanzó al mar, que desde entonces lleva su nombre.

En 1894 el arqueólogo inglés Arthur Evans, contagiado del entusiasmo de Schliemann, que unos años antes había descubierto Troya y varias tumbas con valiosas joyas y armas en Creta, se propuso reconstruir la historia de esta isla montañosa y con gran actividad sísmica del sureste de Grecia iniciando sus investigaciones a partir de unas piedras grabadas con extraños signos.

En menos de 10 años salieron a la luz 3 palacios y 2 ciudades que no tenían nada que ver con lo conocido hasta entonces y cuyos santuarios, necrópolis, cerámicas, esculturas y frescos daban la impresión de un pueblo de artistas, siendo lo mejor que legaron al mundo las brillantes y coloridas pinturas de las paredes.

Evans identificó el palacio de Cnosos (el mayor de los 7 que se conocen actualmente y cuya característica común es la ausencia de sistemas defensivos, por lo que debían tener una vida pacífica), repleto vestíbulos, pasillos y corredores, con el laberinto de la leyenda por lo que esta civilización se denominó Minoica en honor del rey Minos, pero hacia el año 1.600 la catastrófica erupción del volcán Santorini destruyó todos los palacios y aunque se reconstruyeron, nuevos movimientos sísmicos los volvieron a derribar.
Está situación fue posiblemente aprovechada por los aqueos, quienes habían desarrollado una civilización fundamentalmente en el Peloponeso, para invadir la isla y ocupar Cnosos, centro de la nueva cultura llamada Micénica (1600-1100 a.C.) por Micenas, su villa más importante.

Los aqueos, no se sabe si para prever futuros asedios o debido a luchas internas, edificaron sus palacios con grandes fortificaciones y adoptaron la escritura cretense Lineal A (aún no descifrada) creando la Lineal B (descifrada en 1952) hasta que hacia 1.100 la incursión de los dorios (pueblo del norte de Grecia) acabó con esta civilización convirtiéndose Creta en una parte más del mundo griego y sin ninguna originalidad.